Reflexiones sobre Cultura II
Consumos Culturales – Industria Cultural
La industria Cultural entendida como toda la producción cultural que posee un conglomerado de personas, la cultura se convierte en un producto, además del elemento mediático, la cultura se convierte en un bien de intercambio con un valor, un mercado y unos compradores.
En la Industria Cultural se intercambian, ideas, interpretaciones, identidades, comprensiones e interpretaciones, sabiendo que las industrias culturales funcionan al interior mismo de las culturas, cuando nosotros mismos somos los que construimos, reconstruimos y aportamos a la construcción de nuestro imaginario cultural y de todo lo que a de contener aquello que queremos que nos caracterice, o todo aquello que queremos aprender de nuestra cultura o de las demás.
En términos de Homogenización (en sintonía con el tema anterior) la globalización es la industrialización de la cultura, volviéndose los contenidos culturales en simples productos en serie, en reproducciones, en fetiches del consumo.
Creemos que se consume cultura cuando compramos una camiseta con un logo turístico, o cuando viajamos y buscamos el mercado de artesanías de turno, para arañar por lo menos algunos vestigios de lo autóctono de aquel lugar. O cuando algunos canales de Tv, al presentar documentales, películas, cortometrajes con “contenido cultural” creemos que eso basta para conocer y entrar en una cultura.
Todos estos ejercicios son a mi parecer, solo el inicio del real intercambio cultural. El intercambio cultural va mas allá, pues es un ejercicio de conocimiento y de reconocimiento. El verdadero intercambio cultural, es aquel que se encuentra para departir conocer y aprender de las culturas. Puedo tener una vitrina llena de artesanías, pero no saber nada del real pensamiento e interpretaciones del mundo que tiene esa cultura. Para hablar de una cultura, se debe hacer nacido en ella, y para conocer una cultura se debemos encontrarnos con ella.
Se habla del TLC, y de sus riesgos económicos. En esta clave de lectura, el TLC como contexto de intercambios culturales y económicos lanza algunas alertas para quienes piensan en la cultura. Detrás de los contenidos culturales se compran ideales, pensamientos e implicaciones culturales. Sin un cuidadoso análisis de lo que es realmente la cultura, el establecimiento de los ideales ajenos a mi cultura (sin ser malos) obtendrán mas fuerza que lo que me es realmente propio, sabiendo que es fundamental comprender, que la cultura en ningún lado se encuentra en los estantes de los supermercados, pero detrás de los empaques de algunos productos, se venden, compran y establecen ideales foráneos.
Existe una advertencia capital en este respecto, pues, la cultura mas débil, siempre será dominada. Hasta ahora, la dominación la hemos entendido como sinónimo de pólvora y batallas entre flechas. El asunto ahora, es que la dominación, es mas sutil y no menos efectiva cuando lo que se venden son ideales e interpretaciones creadas en otros ámbitos.
La dominación de la cultura pasa cada vez mas del ámbito mitico-religioso, a una esfera de lo privado y lo público, en tanto que una cultura vivo y obtengo en mi educación, vida y principios, y otra muy distinta reflejo lo que los demás ven en mi, y que ven como lo consumo.
A propósito de este tema, se nos planteó un ejercicio de observación , en el que compartíamos luego en clase cuáles eran los tipos de consumos en medios que realizábamos en nuestras residencias.
Quisimos observar las reacciones, los movimientos y los comportamientos alrededor del televisor, como se consumía, a qué horas, y cómo se veía reflejado este consumo de televisión, en el consumo de los productos anunciados en las pautas publicitarias.
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