LA CULTURA ESTUDIADA, LA CULTURA ASUMIDA COMO RUMBO
Manuel Puig Durán Gómez
Comenzar a pensar la posibilidad de que la cultura global, es la solución al interrogante cultural que nos ha tomado todo un semestre deducir, es el tema que el Señor Warnier nos ilumina en el discurrir de este maravilloso texto La Mundialización de la cultura.
El texto, plantea desde un recorrido histórico crítico (cuestión muy propia del discurso sociológico Francés) un análisis de la evolución de la cultura, desde la perspectiva histórica, además de enunciar los posibles puntos de encuentro que se suscitan en los encuentros culturales post modernos, atravesados por la mediación, de los instrumentos comunicativos que se han ido creando con el paso de la historia.
Este recorrido, ha estado acompañado siempre por los medios de comunicación, por la evolución técnica y tecnológica, que ha brindado nuevas claves hermenéuticas para estudiar las relaciones culturales, desde los ámbitos de la industria cultural, y de lo “publicado” en los medios de comunicación.
Debemos unir al recorrido cultural, asi como lo propone el texto, el recorrido que ha tenido la tecnología en la importancia para deducir la importancia que tienen las industrias culturales en el desarrollo de la cultura global; mas allá de intentar plantear una apología de la globalización, el planteamiento fundante del libro de Warnier, es una redacción sistemática de cómo es posible valerse del ámbito generado por los consumos culturales, para que las culturas entre si se relacionen, se conozcan “consuman” unas de otras, sin perderse entre ellas para crear una “tercera” híbrida; las culturas están hechas para eso, para suscitarse, crecer y crecer al punto de encontrarse con otras, que las consumirán o las respetarán, entendiendo esta frase (muy mía por cierto), como la verdad irrefutable que la historia nos ha enseñado a través de los cientos de encuentros culturales que hemos sabido de su existencia, desde la escuela, desde los medios, desde nuestro mismo actuar como seres sociales que conocemos a otras tantas personas susceptibles de cultura.
“Definimos pues como industrias culturales las actividades industriales que producen y comercializan discursos, imágenes, artes, y cualquier otra capacidad o hábito adquirido por el hombre en su condición de miembro de la sociedad”(Warnier, Jean Paul, la Mundialización de la Cultira, Ed Gedisa, Barcelona 2002,. Pag 22)
La Mundialización de la cultura, se ha dado en el ambiente del mercado cultural; creo que hablar de Mundialización de la cultura, es hablar mas allá de que encuentre un Mc Donalds en cada esquina de cualquier país del mundo, o de que sepa de memoria recetas Thai, o que el destino favorito de mis vacaciones no sea el exuberante Caribe, sino el Municipio más recóndito de la Amazonía. Mundialización de la Cultura, es el “momento” de relación, conocimiento y respeto de las categorías culturales, pues estoy convencido, que un Indígena Witoto, miraría con recelo el empaque de una Big Mac, mientras en la otra mano tenga un pedazo de pescado asado, ahí dirían los apologetas de la individualización que es un exabrupto cultural tal escena, en este ejercicio, creo que el problema de fondo es que tenemos que estar preparados para cualquier encuentro cultural, sea cual fuere el ámbito, ese ámbito todos los días lo encendemos en las mañanas, lo sintonizamos en el radio, ese ámbito esta a un click de distancia. “La estrategia de las industrias de la cultura sufrió una profunda reforma como consecuencia del impacto ejercido por las nuevas tecnologías.”(Ibid. Pag 60)
Warnier, presenta claramente los pasos para analizar las relaciones culturales que se establecen en nuestros contextos, para así analizar, hasta qué punto las relaciones culturales que observamos a diario son producto del mercado cultural, o si son neocolonialismos perpetrados por las potencias ideológicas.
“(…) Las industrias culturales presentan las siguientes características: a) necesitan grandes medios; b) aplican técnicas de reproducción en serie; c) trabajan para el mercado o, en otras palabras, mercantilizan la cultura; d) se fundan en una organización del trabajo de tipo capitalista; es decir, transforman al creador en un trabajador y transforman la cultura en productos culturales.” (Ibid Pag 21). Analicemos brevemente estas afirmaciones
Las técnicas de reproducción agotan la carga semántica de los “instrumentos culturales”? es decir, ¿no es lo mismo un objeto precolombino que se encuentra en una excavación arqueológica, al objeto reproducido en serie y expuesto en vitrinas para ser vendido? La diferencia (y es desde acá dónde la Industria cultural le da el valor) esta en el valor histórico frente al valor Hermenéutico. El valor histórico sin lugar a dudas el que permite resaltar la importancia en la línea del tiempo que pueda tener un hallazgo arqueológico, además de su valor de estudio y análisis para interpretar los contextos históricos de las culturas sobre todo las extintas. El valor hermenéutico es el que me permite acercarme a la cultura o a sus primicias, con la adquisición de “objetos” que mas allá del valor de “souvenir” me proveen elementos interpretativos de la cultura, pues no adquirimos artículos porque si, lo que consumimos en términos de cultura, trae consigo una seris de necesidades intrinsecas (y a veces inconcientes) que reasaltan la idea de que la cultura se aprende, se suscita en nosotros, ¿porqué me gustan las rancheras? Preguntará alguien, pues en una visión ortodoxa de la cultura, esa sería solo música de mexicanos, ¡mentira!
Es música del mundo, porque resume sentimientos, resume vivencias, y allí gracias a un género musical puedo identificar mejor desde la interpretación cultural mexicana la tristeza, mas que con un vallenato por ejemplo; no es infidelidad a mis raíces, es permitirme intercambiar ideales, el intercambio cultural comparte interpretaciones:
“Estas observaciones permiten advertir que sin duda, es mas conveniente hablar de identificación que de identidad y decir que la identificación es contextual y fluctuante” (Ibid. Pag 15)
¿Porqué Warnier, nos ha llevado por un camino histórico crítico, con una columna vertebral enraizada en el influjo de los medios?
Los medios han sido la vitrina a veces inconciente del intercambio cultural, la noticia la nouvelle, los documentales, Nacional Geographic, Travel and Adventure, ventanas de observación de las culturas, las comprensiones culturales y políticas. “La inextricable imbricación de las dinámicas socioculturales y de las técnicas, cuya importancia en materia de transporte hemos comprobado, se sitúa del lado de la comunicación.”(Ibid. Pag 32)
Los Medios, los emporios mediáticos y sus interpretaciones revisten en sus métodos y mensajes la responsabilidad hermenéutica de no generar un Apocalipsis de las tradiciones (Cfr pag 87), pues en tanto se conviertan los contenidos culturales en meros contenidos del lead o que debido a la mala interpretación cultural, los medios generen un etnocidio mediático. Todos los días asistimos de primera mano a los bombardeos en medio oriente, asistimos a las guerras civiles afrinacas, asistimos a las capturas latinoamericanas por narcotráfico, sin la debida interpretación y Mundialización del ideal humanista, todos terminaremos pensando (como ya millones piensan) que todo árabe es terrorista, que todo africano es de menor cerebro, o que todo latino es un pandillero o un narco. Las malas interpretaciones mediáticas, generan la Mundialización de la Incultura, dándole Visa al maltrato cultural, y al establecimiento de los prejuicios sociales, a los enfrentamientos ideológicos.
La Mundialización de la Cultura, es un reto, bastante árido para enfrentar ciertos ámbitos disfrazados de humanismo filantrópico, que ven la cultura (y sobre todo las culturas más discretas) como un objetivo a conquistar, para transformarlos a mi imagen y semejanza, para inculcarles ideales impropios e incompatibles con la mas mímica sensatez.
La cultura es el valor mas grande que se tiene en el ambiente público y privado, la cultura es el aire que suena en las quenas, es el olor de la panela en los trapiches, la cultura es el acento, la cultura es el baile ritual oceánico, la cultura es poder ingresar a una Universidad y hablar de estas cosas, no para verlas como un objeto de estudio, sino para matricularse en una defensa de lo propio, pero también de lo ajeno, para que todos podamos seguir conservando lo que realmente somos, y poder compartirlo para poder vivir mejor bajo este mismo cielo.
Manuel Puig Durán Gómez
Comenzar a pensar la posibilidad de que la cultura global, es la solución al interrogante cultural que nos ha tomado todo un semestre deducir, es el tema que el Señor Warnier nos ilumina en el discurrir de este maravilloso texto La Mundialización de la cultura.
El texto, plantea desde un recorrido histórico crítico (cuestión muy propia del discurso sociológico Francés) un análisis de la evolución de la cultura, desde la perspectiva histórica, además de enunciar los posibles puntos de encuentro que se suscitan en los encuentros culturales post modernos, atravesados por la mediación, de los instrumentos comunicativos que se han ido creando con el paso de la historia.
Este recorrido, ha estado acompañado siempre por los medios de comunicación, por la evolución técnica y tecnológica, que ha brindado nuevas claves hermenéuticas para estudiar las relaciones culturales, desde los ámbitos de la industria cultural, y de lo “publicado” en los medios de comunicación.
Debemos unir al recorrido cultural, asi como lo propone el texto, el recorrido que ha tenido la tecnología en la importancia para deducir la importancia que tienen las industrias culturales en el desarrollo de la cultura global; mas allá de intentar plantear una apología de la globalización, el planteamiento fundante del libro de Warnier, es una redacción sistemática de cómo es posible valerse del ámbito generado por los consumos culturales, para que las culturas entre si se relacionen, se conozcan “consuman” unas de otras, sin perderse entre ellas para crear una “tercera” híbrida; las culturas están hechas para eso, para suscitarse, crecer y crecer al punto de encontrarse con otras, que las consumirán o las respetarán, entendiendo esta frase (muy mía por cierto), como la verdad irrefutable que la historia nos ha enseñado a través de los cientos de encuentros culturales que hemos sabido de su existencia, desde la escuela, desde los medios, desde nuestro mismo actuar como seres sociales que conocemos a otras tantas personas susceptibles de cultura.
“Definimos pues como industrias culturales las actividades industriales que producen y comercializan discursos, imágenes, artes, y cualquier otra capacidad o hábito adquirido por el hombre en su condición de miembro de la sociedad”(Warnier, Jean Paul, la Mundialización de la Cultira, Ed Gedisa, Barcelona 2002,. Pag 22)
La Mundialización de la cultura, se ha dado en el ambiente del mercado cultural; creo que hablar de Mundialización de la cultura, es hablar mas allá de que encuentre un Mc Donalds en cada esquina de cualquier país del mundo, o de que sepa de memoria recetas Thai, o que el destino favorito de mis vacaciones no sea el exuberante Caribe, sino el Municipio más recóndito de la Amazonía. Mundialización de la Cultura, es el “momento” de relación, conocimiento y respeto de las categorías culturales, pues estoy convencido, que un Indígena Witoto, miraría con recelo el empaque de una Big Mac, mientras en la otra mano tenga un pedazo de pescado asado, ahí dirían los apologetas de la individualización que es un exabrupto cultural tal escena, en este ejercicio, creo que el problema de fondo es que tenemos que estar preparados para cualquier encuentro cultural, sea cual fuere el ámbito, ese ámbito todos los días lo encendemos en las mañanas, lo sintonizamos en el radio, ese ámbito esta a un click de distancia. “La estrategia de las industrias de la cultura sufrió una profunda reforma como consecuencia del impacto ejercido por las nuevas tecnologías.”(Ibid. Pag 60)
Warnier, presenta claramente los pasos para analizar las relaciones culturales que se establecen en nuestros contextos, para así analizar, hasta qué punto las relaciones culturales que observamos a diario son producto del mercado cultural, o si son neocolonialismos perpetrados por las potencias ideológicas.
“(…) Las industrias culturales presentan las siguientes características: a) necesitan grandes medios; b) aplican técnicas de reproducción en serie; c) trabajan para el mercado o, en otras palabras, mercantilizan la cultura; d) se fundan en una organización del trabajo de tipo capitalista; es decir, transforman al creador en un trabajador y transforman la cultura en productos culturales.” (Ibid Pag 21). Analicemos brevemente estas afirmaciones
Las técnicas de reproducción agotan la carga semántica de los “instrumentos culturales”? es decir, ¿no es lo mismo un objeto precolombino que se encuentra en una excavación arqueológica, al objeto reproducido en serie y expuesto en vitrinas para ser vendido? La diferencia (y es desde acá dónde la Industria cultural le da el valor) esta en el valor histórico frente al valor Hermenéutico. El valor histórico sin lugar a dudas el que permite resaltar la importancia en la línea del tiempo que pueda tener un hallazgo arqueológico, además de su valor de estudio y análisis para interpretar los contextos históricos de las culturas sobre todo las extintas. El valor hermenéutico es el que me permite acercarme a la cultura o a sus primicias, con la adquisición de “objetos” que mas allá del valor de “souvenir” me proveen elementos interpretativos de la cultura, pues no adquirimos artículos porque si, lo que consumimos en términos de cultura, trae consigo una seris de necesidades intrinsecas (y a veces inconcientes) que reasaltan la idea de que la cultura se aprende, se suscita en nosotros, ¿porqué me gustan las rancheras? Preguntará alguien, pues en una visión ortodoxa de la cultura, esa sería solo música de mexicanos, ¡mentira!
Es música del mundo, porque resume sentimientos, resume vivencias, y allí gracias a un género musical puedo identificar mejor desde la interpretación cultural mexicana la tristeza, mas que con un vallenato por ejemplo; no es infidelidad a mis raíces, es permitirme intercambiar ideales, el intercambio cultural comparte interpretaciones:
“Estas observaciones permiten advertir que sin duda, es mas conveniente hablar de identificación que de identidad y decir que la identificación es contextual y fluctuante” (Ibid. Pag 15)
¿Porqué Warnier, nos ha llevado por un camino histórico crítico, con una columna vertebral enraizada en el influjo de los medios?
Los medios han sido la vitrina a veces inconciente del intercambio cultural, la noticia la nouvelle, los documentales, Nacional Geographic, Travel and Adventure, ventanas de observación de las culturas, las comprensiones culturales y políticas. “La inextricable imbricación de las dinámicas socioculturales y de las técnicas, cuya importancia en materia de transporte hemos comprobado, se sitúa del lado de la comunicación.”(Ibid. Pag 32)
Los Medios, los emporios mediáticos y sus interpretaciones revisten en sus métodos y mensajes la responsabilidad hermenéutica de no generar un Apocalipsis de las tradiciones (Cfr pag 87), pues en tanto se conviertan los contenidos culturales en meros contenidos del lead o que debido a la mala interpretación cultural, los medios generen un etnocidio mediático. Todos los días asistimos de primera mano a los bombardeos en medio oriente, asistimos a las guerras civiles afrinacas, asistimos a las capturas latinoamericanas por narcotráfico, sin la debida interpretación y Mundialización del ideal humanista, todos terminaremos pensando (como ya millones piensan) que todo árabe es terrorista, que todo africano es de menor cerebro, o que todo latino es un pandillero o un narco. Las malas interpretaciones mediáticas, generan la Mundialización de la Incultura, dándole Visa al maltrato cultural, y al establecimiento de los prejuicios sociales, a los enfrentamientos ideológicos.
La Mundialización de la Cultura, es un reto, bastante árido para enfrentar ciertos ámbitos disfrazados de humanismo filantrópico, que ven la cultura (y sobre todo las culturas más discretas) como un objetivo a conquistar, para transformarlos a mi imagen y semejanza, para inculcarles ideales impropios e incompatibles con la mas mímica sensatez.
La cultura es el valor mas grande que se tiene en el ambiente público y privado, la cultura es el aire que suena en las quenas, es el olor de la panela en los trapiches, la cultura es el acento, la cultura es el baile ritual oceánico, la cultura es poder ingresar a una Universidad y hablar de estas cosas, no para verlas como un objeto de estudio, sino para matricularse en una defensa de lo propio, pero también de lo ajeno, para que todos podamos seguir conservando lo que realmente somos, y poder compartirlo para poder vivir mejor bajo este mismo cielo.
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