Regresar.
Se dice que en la antigüedad solo podían escribir los sabios
y los eruditos en tanto son los que conservan y protegen el capital de
sabiduría y de historia que poseen los pueblos. Escribir, era la diferencia
entre ser recordados o ser olvidados.
Regreso, a esta catarsis de escribir, por varios motivos:
1.
Los años van dándome la imperativa necesidad de
plasmar y dejar en alguna parte del universo lo que pienso, asi no sea de
importancia para nadie.
2.
Creo que la mejor manera de perpetuar las ideas
es dejarlas puestas en alguna parte, para que así sea por casualidad alguien se
las encuentre y así las cambie, las modifique o inclusive las robe, por lo
menos algo de lo que dije quedará.
3.
Cuando las palabras en la boca se agotan, el
maravilloso momento de parir ideas y escribirlas, permite recrearse y
deconstruir los silencios.
4.
Siento que hay cosas que ya no soy capaz de
decirlas, pero que escribirlas se me hace más sencillo, se me hace más fácil,
se me hace casi terapéutico.
5.
Sentir, que se toma un breve pasaje a Narnia, y
poder asistir a escenarios donde las palabras todo lo permite, sin dañar a
nadie, sin herir a nadie, sin criticar a nadie…solo expresarse.
Se regresa a dónde se es querido, a donde se es esperado.
Regresar a la opinión escrita, se me da en este momento particular de la vida
donde los silencios que a veces se necesita hacer, se me permiten en lo blanco
de la hoja antes de digitar la primera línea.
Regresar, para intentar permanecer y darle sombra a la
humanidad que me avoca y a veces me hace sentirme más limitado de lo que soy.
He regresado.
